Una masía no se improvisa. Antes de picar el primer trozo de revoco conviene entender que estás delante de un edificio que lleva siglos en pie por una razón: sus muros gruesos de piedra, su cubierta ventilada y su relación con el terreno funcionaban como un sistema. Rehabilitarla bien consiste en respetar esa lógica constructiva y actualizar solo lo que hace falta para vivir hoy con confort. En Construcciones Girona llevamos más de veinte años de experiencia interviniendo en casas de piedra del Empordà y del Gironès, y hemos aprendido que el orden de las decisiones importa tanto como los materiales.
rehabilitación seria." data-en="The temptation to start with the pretty parts —the kitchen, the bathrooms, the wall colours— is huge, but that is precisely the mistake that costs money. A farmhouse is restored from the inside out and from the top down: first you understand it, then you stabilise it, then you protect it from water and only at the end do you decorate. This article walks through that path exactly as we set it out on site, so you know what to expect before commissioning a serious rehabilitation.">La tentación de empezar por lo bonito —la cocina, los baños, el color de las paredes— es enorme, pero es justo el error que sale caro. Una masía se rehabilita de dentro hacia afuera y de arriba hacia abajo: primero se entiende, luego se estabiliza, después se protege del agua y solo al final se decora. Este artículo recorre ese camino tal y como lo planteamos en obra, para que sepas qué esperar antes de pedir una rehabilitación seria.
Diagnóstico antes de tocar nada
El primer paso no lleva ni un saco de cemento: es mirar. Antes de firmar cualquier presupuesto recorremos la masía buscando las patologías que condicionan todo lo demás. Las grietas se leen como un mapa —no es lo mismo una fisura de retracción del revoco que una grieta pasante que atraviesa un muro de carga—; los forjados de vigueta o de madera se revisan viga a viga buscando pudrición, ataque de insectos o flechas excesivas; y la humedad se rastrea hasta su origen, que en una masía casi siempre es doble: agua que entra por la cubierta y agua que sube del terreno por capilaridad.
En este punto colaboramos con el técnico —arquitecto o aparejador— porque una masía a menudo está catalogada o afectada por la normativa de patrimonio del municipio, y ese marco decide qué se puede tocar de la fachada, las aberturas o la volumetría. Levantar un buen diagnóstico y un proyecto realista es lo que evita las sorpresas caras a mitad de obra. Cuando el estado real está sobre la mesa, cerramos el presupuesto por escrito tras la visita técnica gratuita, con las partidas desglosadas fase a fase.
En una masía, la piedra casi nunca es el problema. El problema es el agua, la falta de mantenimiento y las reformas anteriores hechas con cemento. Resuelve eso y el edificio te dura otro siglo.
Construcciones Girona
Estructura, cubierta y humedades
Con el diagnóstico cerrado empieza el trabajo de verdad, y el orden no es negociable. Primero se consolida la estructura: se recalzan cimientos si hay asientos, se cosen grietas activas, se refuerzan o sustituyen los forjados degradados y se atan los muros de carga cuando han perdido trabazón. Todo esto se hace con el edificio abierto, así que es el momento de decidir la nueva distribución, porque mover una escalera o abrir un hueco en un muro de piedra es infinitamente más barato ahora que después.
La cubierta es la siguiente prioridad y casi siempre la partida más importante de una masía. Una cubierta bien hecha lleva impermeabilización continua, aislamiento térmico y ventilación bajo teja, y permite recuperar la teja árabe vieja para colocarla encima de la nueva capa técnica: se conserva la imagen tradicional y se gana una casa que ya no gotea ni se congela en invierno. Mientras la cubierta protege por arriba, atacamos la humedad por capilaridad por abajo con drenajes perimetrales, cámaras ventiladas bajo el suelo y, sobre todo, dejando que el muro respire.
EN CORTO
- El orden manda: diagnóstico, estructura, cubierta y humedades, y solo al final los acabados.
- Cal, no cemento: los morteros de cal dejan transpirar el muro de piedra y evitan que la humedad quede atrapada.
- Patrimonio: si la masía está catalogada, la normativa municipal decide qué se puede tocar en fachada y aberturas.
- Equipo propio: obra no subcontratada y presupuesto cerrado por escrito tras la visita técnica gratuita.
Confort sin desvirtuar la masía
Con el edificio estabilizado y seco llega la parte que hace habitable una masía en el siglo XXI, y aquí el reto es ganar confort sin convertirla en un chalet cualquiera. El aislamiento se resuelve normalmente por el interior y por la cubierta, para no tapar la piedra vista de la fachada; la carpintería exterior se elige con rotura de puente térmico y buen sellado, algo especialmente importante frente a la tramontana; y la climatización más lógica suele ser la aerotermia con suelo radiante, que aprovecha la enorme inercia térmica de los muros gruesos y reparte un calor suave y constante.
reforma integral coordinada por un solo equipo, de principio a fin, sin subcontratar la obra. Ese control es lo que garantiza que la piedra y lo nuevo acaben hablando el mismo idioma." data-en="Finishes come last precisely because they condition the building least: recovered or new-format hydraulic tiles, treated exposed timber beams, lime renders painted in warm tones and a kitchen and bathrooms that talk to the rest of the house. If your project blends the farmhouse with a more contemporary section, we integrate it within a coordinated full renovation run by a single team, from start to finish, without subcontracting the works. That control is what guarantees the stone and the new work end up speaking the same language.">Los acabados son lo último precisamente porque son lo que menos condiciona el edificio: baldosa hidráulica recuperada o de nuevo formato, vigas de madera vistas tratadas, revocos de cal pintados en tonos cálidos y una cocina y unos baños que dialoguen con el resto de la casa. Si tu proyecto mezcla la masía con una parte más contemporánea, lo integramos dentro de una reforma integral coordinada por un solo equipo, de principio a fin, sin subcontratar la obra. Ese control es lo que garantiza que la piedra y lo nuevo acaben hablando el mismo idioma.
Rehabilitar una masía del Empordà es un proyecto largo y con sus imprevistos, pero también uno de los trabajos más agradecidos que existen: recuperas un edificio con historia, lo pones a punto para las próximas generaciones y ganas una casa que ninguna promoción nueva podrá igualar. Si tienes una masía entre manos y no sabes por dónde empezar, la visita técnica es gratuita y de ahí sale un presupuesto cerrado por escrito, sin compromiso. Puedes escribirnos a info@construccionesgirona.es o llamar al 603 016 101.