El baño es la estancia más pequeña de la casa y, sin embargo, la que más problemas da con los años. Grifos que gotean, juntas ennegrecidas, un plato de ducha con la resina levantada o una bañera que ya nadie usa porque cuesta entrar y salir. En los pisos antiguos del Barri Vell y del Eixample de Girona, además, es habitual encontrar baños diminutos, mal ventilados y con instalaciones de otra época. Por eso la reforma de baño es la reforma parcial más solicitada: se resuelve en pocas semanas, transforma por completo el día a día y, bien planteada, no obliga a tocar el resto de la vivienda.
Ahora bien, que sea pequeña no la hace sencilla. En pocos metros cuadrados conviven agua a presión, desagües, electricidad, ventilación y un montón de acabados que tienen que soportar humedad constante durante veinte o treinta años. La diferencia entre un baño que envejece bien y otro que a los tres años tiene moho en las juntas y una mancha en el techo del vecino de abajo está, casi siempre, en lo que no se ve. Esta guía recorre la reforma de arriba abajo, del desagüe al último azulejo.
Lo que no se ve: fontanería e impermeabilización
Cuando se pica un baño, lo primero que queda a la vista es su verdad. Bajantes antiguos de fibrocemento o de plomo, tuberías de hierro galvanizado calcificadas por dentro, desagües con poca pendiente que evacúan mal y llaves de paso que ya no cierran. Aprovechar la obra para renovar toda la fontanería —tomas de agua fría y caliente, desagües del inodoro, lavabo, ducha y, si lo hay, bidé— es lo más inteligente que puedes hacer: es el momento en que las paredes y el suelo están abiertos y rehacerlo cuesta una fracción de lo que costaría más adelante.
Pero el punto crítico, el que separa una reforma seria de un apaño, es la impermeabilización. Antes de colocar un solo azulejo, la zona húmeda —el suelo de la ducha, los faldones de las paredes que reciben agua y el paso de tuberías— se sella con una lámina o una membrana líquida que forma una segunda piel estanca bajo el acabado. En Girona, una ciudad húmeda pegada al Ter y al Onyar, este paso no es opcional: es lo que impide que el agua acabe filtrándose al forjado, apareciendo en el techo del vecino o pudriendo la estructura poco a poco. Un baño sin impermeabilizar puede parecer perfecto el día de la entrega y ser una fuente de problemas al cabo de dos inviernos.
A la fontanería y la impermeabilización se suma un tercer invisible que suele olvidarse: la ventilación. Un baño interior sin ventana necesita un extractor con salida al conducto o al exterior para expulsar la humedad; si el vapor se queda dentro, ninguna junta ni ninguna pintura aguanta. Y la electricidad de la estancia —puntos de luz, toma para el espejo o el secador, el propio extractor— debe cumplir las distancias de seguridad respecto al agua. Todo esto se decide y se deja resuelto antes de cerrar paredes, no después.
En un baño, el noventa por ciento del resultado a largo plazo se juega bajo el azulejo. Si la fontanería y la impermeabilización están bien hechas, lo demás es acabado; si están mal, no hay azulejo bonito que lo salve.
Construcciones Girona
Cambiar la bañera por plato de ducha y elegir acabados que aguantan
La petición estrella de los últimos años es sustituir la bañera por un plato de ducha. Y tiene todo el sentido: se gana espacio, se mejora la accesibilidad —entrar en una ducha enrasada es mucho más seguro para personas mayores— y se usa a diario, mientras que la bañera muchas veces solo acumulaba polvo. El cambio, en la práctica, implica retirar la bañera, adaptar el desagüe a la nueva posición y la pendiente del plato, rehacer la impermeabilización de esa zona y alicatar de nuevo el frente. Un plato enrasado con el suelo, sin escalón, es la opción más cómoda y estética, pero exige un buen estudio del desagüe: por eso se decide en la visita técnica y no sobre la marcha.
reforma integral; si es una actuación acotada a esa estancia, la resolvemos como reforma parcial sin tocar el resto de la casa." data-en="With finishes it's like everything else: choose thinking of twenty years, not the first day's photo. On the floor, rectified anti-slip porcelain tile is the benchmark for durability, cleaning and variety; on walls, large-format porcelain reduces the number of joints —and joints are precisely where moisture gets in and mould appears—. A resin or porcelain shower tray, a tempered-glass screen, a thermostatic mixer that avoids temperature surprises and good perimeter sealing with anti-mould silicone complete a bathroom that cleans easily and gives no trouble. If the bathroom is part of a larger job, we fold it into a full renovation; if it's work confined to that room, we handle it as a partial renovation without touching the rest of the home.">Con los acabados pasa como con todo: hay que elegir pensando en veinte años, no en la foto del primer día. En el suelo, el gres porcelánico rectificado antideslizante es la referencia por resistencia, limpieza y variedad; en paredes, el porcelánico de formato grande reduce el número de juntas —y las juntas son justamente por donde entra la humedad y donde aparece el moho—. El plato de ducha de resina o de porcelánico, la mampara de vidrio templado, una grifería termostática que evita sustos de temperatura y un buen sellado perimetral con silicona antimoho completan un baño que se limpia fácil y no da guerra. Si el baño forma parte de una intervención mayor, lo integramos dentro de una reforma integral; si es una actuación acotada a esa estancia, la resolvemos como reforma parcial sin tocar el resto de la casa.
En corto: una reforma de baño bien hecha
- Fontanería nueva: tomas de agua y desagües del inodoro, lavabo y ducha renovados con las paredes abiertas.
- Impermeabilización: membrana estanca en la zona húmeda antes de alicatar, imprescindible en el clima de Girona.
- Ventilación: extractor con salida real al exterior o al conducto en baños interiores sin ventana.
- Bañera a ducha: plato enrasado, desagüe adaptado y accesibilidad, la mejora más pedida.
- Acabados que aguantan: porcelánico de gran formato, menos juntas, grifería termostática y sellado antimoho.
Plazos, licencia y cómo se vive la obra
Una reforma de baño es de las más agradecidas en cuanto a plazo. Si no hay sorpresas estructurales ni cambios de distribución, las obras suelen resolverse en unas dos o tres semanas de trabajo efectivo, más el tiempo de fraguado de los materiales, que no se puede acelerar sin comprometer el resultado. Lo que a veces alarga el calendario no es la mano de obra, sino la entrega de los materiales elegidos: un plato a medida, una mampara concreta o unos azulejos de importación conviene reservarlos con antelación. Por eso planificamos los pedidos desde el primer día.
En cuanto a permisos, una reforma de baño que solo renueva instalaciones y acabados sin tocar estructura ni cambiar la distribución general suele tramitarse como comunicación previa u obra menor en el ayuntamiento correspondiente. Si se modifica la distribución de forma relevante o se afecta a elementos comunes del edificio, la tramitación puede ser mayor. Nosotros identificamos qué permiso corresponde a tu caso según la normativa municipal de Girona y te lo dejamos claro antes de empezar, para que no haya sustos administrativos.
formulario de contacto o llámanos al 603 016 101." data-en="The most common question is how you live through the works, especially if the bathroom is the only one in the home. If there's a second toilet, life goes on almost as normal; if not, we organise the works to keep the toilet usable for as many days as possible and group the water cuts to keep them to a minimum. At Construcciones Girona we work with our own team and don't subcontract the core of the job, so a single point of contact coordinates plumbing, tiling and installation, and we protect the access routes of the rest of the home while it's still lived in. After a free technical visit we give you a written, closed quote, with clear scope and schedule. With more than twenty years renovating bathrooms in the city's flats, we know where the problems appear before they do. Tell us through the contact form or call us on 603 016 101.">La pregunta más frecuente es cómo se vive la obra, sobre todo si el baño es el único de la casa. Si hay un segundo aseo, la vida sigue casi con normalidad; si no lo hay, organizamos los trabajos para dejar el inodoro operativo el máximo de días posible y agrupamos los cortes de agua para reducirlos al mínimo. En Construcciones Girona trabajamos con equipo propio y sin subcontratar el núcleo de la obra, así que un solo interlocutor coordina fontanería, alicatado y montaje, y protegemos los accesos del resto de la vivienda con la casa habitada. Tras una visita técnica gratuita te entregamos un presupuesto cerrado por escrito, con el alcance y el plazo claros. Con más de veinte años reformando baños en pisos de la ciudad, sabemos dónde aparecen los problemas antes de que aparezcan. Cuéntanoslo por el formulario de contacto o llámanos al 603 016 101.