La cocina es la estancia que más se usa y la que peor envejece. Grifería que gotea, azulejos de otra época, un mobiliario que ya no cierra bien y una campana que no tira: llega un momento en que compensa más renovarla entera que ir parcheando. La buena noticia es que reformar la cocina no obliga a levantar toda la casa. Es el ejemplo perfecto de reforma parcial: una intervención acotada a una sola estancia que, bien planificada, se resuelve en pocas semanas y con el resto de la vivienda protegida y en uso.
Ahora bien, «parcial» no significa «superficial». Detrás de una cocina nueva hay fontanería y electricidad rehechas, una salida de humos que debe funcionar, impermeabilización antes de alicatar y un pavimento que aguante agua y trajín. Merece la pena entender qué se toca de verdad para no llevarte sorpresas ni en el plazo ni en el presupuesto.
Qué incluye una reforma de cocina
Una reforma de cocina completa, aunque no toque el resto del piso, suele intervenir en seis frentes. Conviene decidirlos todos antes de empezar, porque van encadenados y el orden importa.
Fontanería y electricidad nuevas
Es el corazón invisible de la reforma. Se renuevan las tomas de agua fría y caliente, el desagüe del fregadero y del lavavajillas, y se revisa la presión. En electricidad, una cocina moderna pide un circuito con la potencia adecuada y tomas suficientes para horno, placa (a menudo de inducción), lavavajillas, frigorífico y pequeños electrodomésticos. En pisos antiguos del Barri Vell o del Eixample de Girona es habitual encontrar instalaciones muy justas: aprovechar la obra para dejarlas al día evita problemas más adelante.
Campana, salida de humos e iluminación
La campana solo funciona bien si tiene una buena salida de humos. Si la extracción al exterior es viable, es la mejor opción; si no, se recurre a una campana con filtros de recirculación. Este punto condiciona dónde puede ir la placa, así que se resuelve al principio. La iluminación se piensa por capas: luz general en el techo y luz de trabajo bajo los muebles altos, sobre la encimera, donde de verdad se cocina.
Impermeabilización, alicatado y pavimento
Aquí es donde la experiencia local marca la diferencia. Girona es una ciudad húmeda, cerca del Ter y del Onyar, y en las plantas bajas y los pisos antiguos aparece humedad con facilidad. Por eso, antes de colocar el azulejo, impermeabilizamos la zona de fregadero y encimera: es un paso que no se ve pero que evita filtraciones y moho a los pocos años. Después van el alicatado —o el revestimiento elegido— y un pavimento resistente al agua y fácil de limpiar. En suelos originales de barro o mosaico hidráulico, valoramos siempre si merece la pena conservarlos antes de decidir.
Mobiliario y encimera
Es la parte que ves y la que más condiciona el plazo. Los muebles y la encimera se fabrican a medida y tienen un tiempo de entrega que hay que reservar con antelación: cuando pides una encimera de piedra natural, porcelánico o compacto, no está lista de un día para otro. Lo mismo con los electrodomésticos, sobre todo si son de importación o de gama alta. Por eso la planificación empieza mucho antes de picar el primer azulejo.
En una cocina, el mueble y la encimera mandan sobre el calendario. Cuando cerramos el diseño, lo primero que hacemos es lanzar su fabricación; la obra se organiza alrededor de esa fecha de entrega.
Construcciones Girona
¿Abrir la cocina al salón?
Muchos pisos antiguos de Girona tienen cocinas pequeñas y cerradas, pensadas para otra manera de vivir. Abrirlas al salón es una de las peticiones más frecuentes: se gana luz, amplitud y esa cocina-comedor donde se hace vida. Pero es también la decisión que más hay que estudiar, porque depende de un detalle que no se ve a simple vista: qué tipo de tabique separa las dos estancias.
Si el tabique es de simple partición —un tabique ligero que solo separa espacios—, abrirlo es sencillo y de bajo riesgo. En cambio, si es un muro de carga —de esos que sostienen forjados y transmiten el peso de la casa—, no se puede quitar sin más: hay que sustituir ese tramo por una viga o un dintel que recoja la carga y la lleve a los apoyos. Eso implica cálculo de estructura, apuntalamiento durante los trabajos y, muy probablemente, un proyecto técnico. En los edificios de piedra y muro grueso del Barri Vell esto es especialmente delicado; jamás debe decidirse «a ojo».
reforma parcial bien planteada, sin sorpresas a mitad de obra." data-en="Our advice is simple: before promising you an open kitchen, we make a technical visit and check the wall. If it's load-bearing, we explain what reinforcement it needs and how it affects the schedule; if not, we go ahead. These are exactly the decisions we define with you in a well-planned partial renovation, with no mid-job surprises.">Nuestra recomendación es sencilla: antes de prometerte una cocina abierta, hacemos una visita técnica y comprobamos el tabique. Si es de carga, te explicamos qué refuerzo necesita y cómo afecta al plazo; si no lo es, adelante. Este tipo de decisiones son las que definimos contigo en una reforma parcial bien planteada, sin sorpresas a mitad de obra.
Checklist de una reforma de cocina
- Instalaciones: fontanería, desagües y electricidad nuevas, con potencia y tomas suficientes.
- Extracción: campana con salida de humos resuelta antes de fijar la posición de la placa.
- Zona húmeda: impermeabilización antes de alicatar, imprescindible en el clima de Girona.
- Acabados: alicatado o revestimiento y pavimento resistente al agua.
- Mueble y encimera: a medida, con fabricación reservada con antelación.
- Iluminación: luz general más luz de trabajo bajo los muebles altos.
- Si abres al salón: comprobar si el tabique es de carga y prever viga o refuerzo.
Plazos y cómo se vive la obra
Una reforma de cocina es de las más agradecidas en cuanto a plazo. Si no hay que abrir tabiques de carga ni sorpresas estructurales, las obras suelen resolverse en unas pocas semanas. El plazo real no lo marca el picado ni el alicatado —que van rápidos— sino la fabricación del mueble y la encimera y la entrega de los electrodomésticos. Por eso, cuanto antes cerremos el diseño, antes ponemos fecha al final.
Durante los trabajos, la vida sigue. Al ser una reforma acotada a una estancia, protegemos suelos, accesos y mobiliario del resto de la casa con plásticos y cartón, mantenemos limpia la zona de paso cada día y retiramos los escombros de forma ordenada. Los residuos de obra no van a un contenedor cualquiera: se retiran con un gestor autorizado y su justificante, como exige la normativa. La mayoría de nuestros clientes puede seguir viviendo en casa; solo los días sin fregadero conviene organizar un pequeño «campamento» con microondas y agua en otra habitación.
formulario de contacto o llamarnos al 603 016 101." data-en="At Construcciones Girona we work with our own team and don't subcontract the core of the job, so a single point of contact coordinates plumbing, electrics, tiling and installation. After a free technical visit we give you a written, closed quote, with clear scope and schedule. If you have a kitchen in mind, tell us and we'll define it with you: you can start with the contact form or call us on 603 016 101.">En Construcciones Girona trabajamos con equipo propio y sin subcontratar el núcleo de la obra, así que un solo interlocutor coordina fontanería, electricidad, alicatado y montaje. Tras una visita técnica gratuita te entregamos un presupuesto cerrado por escrito, con el alcance y el plazo claros. Si tienes una cocina en mente, cuéntanoslo y la definimos contigo: puedes empezar por el formulario de contacto o llamarnos al 603 016 101.